domingo, 8 de marzo de 2015

Capítulo 5

Han pasado cinco minutos y no ha dicho nada, no le salen las palabras, su timidez a salido de nuevo. Se presiona un poco, “para eso has venido? Para no decir nada?” se repite una y otra vez mentalmente. “Ya Sofía, hazlo por tus papá!”. Esa última frase ha hecho que tome fuerzas para hablar, respira y empieza.

-“Bueno… he venido porque mi mama se ha ido de la casa”- dice directamente, sin mirarle la cara a Carolina. 

Carolina se ha quedado sorprendida, no puede creer que eso haya sido l primero que ha dicho. Sofía esta un poco avergonzada de haber sido tan directa, pero también esta enfadada, ese tema la enfurece.

-“Ya, veo que te afecta mucho, no?”- dice Carolina tranquila.

-“En absoluto, casi ni lo pienso, solo estoy aquí porque mi papá me mando…”- dice algo molesta.

-“Vaya… entonces hay que quedarnos sentadas acá, mirándonos las caras… si no te incomoda eso, no hay de que hablar, verdad?”- contesta Carolina con cierta ironía.

“¿Pero qué le pasa a esta vieja? ¿No se supone que me tiene que consolar? ¿Qué tiene que decirme, que es normal que me moleste…que ya va a pasar?”. Sofía está indignada, no puede creerlo. Con la cara de sorpresa, siente que todo es muy confuso, debería estar molesta, no sabe que por qué pero no lo está, está triste. Le entran ganas de llorar, eso que le ha dicho la amiga de su abuela le ha afectado más de lo que pensaba. Se da cuenta del por qué esta ahí. Le dirá lo que siente.  Mientras ha reflexionado todo han pasado apenas dos minutos, pero ese tiempo ha sido suficiente para ponerse a llorar. Las lagrimas caen por su cara y no paran. Respira y empieza a hablar.

-“No se lo que está pasando, siento que todo se viene abajo.”- dice, apenas puede respirar, todo es muy confuso, porque llora tanto, se supone que no le afecta.

La señora sonríe, una sonrisa de compasión. La entiende, ya ha tenido pacientes así. La mira y le acerca la cajita de Klínex que estaba encima del escritorio. Sofía la acepta y coge uno, se limpia y respira profundamente.

-“No se por qué lloro, se supone que no me afecta. Se supone que esto no debería ser así, yo no debería sentirme así, no tiene nada que ver conmigo…creo.”- ya no puede más, ha dejado de hablar porque necesita respirar, su llanto no la deja hacerlo.

-“Tranquila Sofía, es normal que te sientas así, es normal que te afecte, es normal que sientas que todo se derrumba. La única base que tenias se está separando. Lo que no entiendo es porque crees que es tú culpa?.- dice la señora sentada frente a ella.

-“No, no es normal, todo esto esta mal! Mi mamá se ha ido de mi casa por mi culpa! Nos hemos peleado, ya no me aguantaba más, he sido la peor hija que ha podido tener alguien! He hecho cosas que jamás podrá olvidar!.”- llora.

-“Sofía, tranquila, no puede ser tan grave lo que hayas hecho, y nada de lo que hagas justifica que se vaya, no es tu culpa y eso lo debes entender.”- dice para tranquilizarla un poco.-“Mira Sofía, si es normal que te sientas así, no se que has hecho, pero no creo que sea algo tan grave. Vamos, respira hondo y piensa bien como son las cosas, tranquila no llores más.”- Sofía ya no llora tanto, pero las lagrimas siguen cayendo por su rostro, está más tranquila.

-“Ya, esta bien, tal vez no se haya ido por mi culpa, pero tengo mucho que ver en eso, debería ser yo la que se vaya, no ella.”-Carolina no entiende mucho, pero se alegra de que esté más tranquila

-“A ver, ahora que estas mas tranquila explícame que es lo que ha pasado.”- responde.

Sofía duda si contarle todo, pero sabe que se sentirá mejor si le dice las cosas como han pasado, así que rápidamente piensa en como decirle todo y empieza.

-“Bueno, digo que es mi culpa porque se ha ido al día siguiente de mi pelea con ella, se ha ido a Estados Unidos sin siquiera despedirse de mi! No he sido capaz de bajar a despedirme porque soy una orgullosa! Todo esto debería ser diferente, lo que hice no tenia nada que ver con ella, solo tenia que ver conmigo, no le afecta en nada!”- dice, casi gritando por la desesperación que siente.

-“Me dices que no solo se ha ido de tu casa? Se ha ido del país? Y por que dices que has hecho algo, explícame que no estoy entendiendo muy bien.”

-“Ya… si, yo he hecho algo, pero no tenía nada que ver con ella, yo lo hice porque no afectaba a nadie más que a mi.”- dice nerviosa, no esta segura si contarle lo que hizo, suficiente tiene con que ya sepa que le afecta lo de su mamá. Pero algo le tiene que decir, así que decide contarle una parte de lo que hizo.- “Bueno… se ha enterado, que he estado conociendo chicos por internet y he estado hablando con ellos, pero no entiendo en que le afecta, son cosas mías, ha invadido mi privacidad, se ha metido a mi cuarto cuando he estado con la puerta cerrada y yo estaba haciendo Skype con uno de mis amigos! Le he dicho que era un amigo, pero ella no entendía porque hablaba en otro idioma y me ha preguntado quien era de verdad, y no tuve mas remedio que contarle quien era….”- Sofía esta algo molesta, ha recordado el momento en el que ha estado peleando con su mamá. Carolina va entendiendo, pero no del todo.

-“A ver si entiendo… ella ha descubierto que tu estabas conociendo gente por internet y de otros países y que has estado hablando con ellos? Pero eso no tiene mucho sentido, por qué le molestaría tanto?”- Sofía no quiere contarle toda la verdad, así que opta por evasivas, sabe que le queda poco tiempo con Carolina así que decide poner en marcha su plan.

-“No se…. Mi mamá esta loca, le molestan cosas que no deberían, dice que conocer a gente por internet es peligroso, que algún día me van a raptar, que no debería estar en contacto con gente que no conozco… es rarísima!

-“Bueno, no creo que esté loca, tal vez tenía más problemas y eso ha hecho que se preocupe mucho por ti, entonces ha rebasado su paciencia y se ha peleado contigo, supongo que es eso, pero no te lo aseguro que sea eso, por lo pronto esta muy bien que reconozcas que te ha afectado que se vaya, es un gran paso, pensé que iba a costarme más que lo notaras, pero veo que te afecta mucho y no has aguantado mucho, creo que por hoy esta bien…”- Carolina le ha respondido con paciencia y calma.

Sofía esta sorprendida, otra sorpresa más del día, han pasado más cosas de las que esperaba cuando se levantó. También le ha sorprendido que el tiempo con esa señora se haya pasado tan rápido, pero que bien, no quería soltar más información. Tampoco esperaba llorar tanto, pero se ha sorprendido tanto con la actitud de Carolina… siente que es más joven de lo que es… en fin… bueno de todo eso es que sabe que puede confiar en ella. 

-“Ya… bueno… espero que no le cuentes a nadie de mi familia todo lo que te he dicho, gracias por escucharme, hace mucho no sentía que soltaba mis problemas, siempre he sido cerrada y creo que por eso es que he venido también, pero ya será otro día.”- sonríe un poco avergonzada, lo que acaba de decir no se lo dice a mucha gente. Inmediatamente se pasa y se acerca a ella para darle un abrazo y un beso de despedida. Se siente bien, tiene ánimos de seguir yendo a las citas.

-“No diré nada, no te preocupes, esto queda entre tu y yo, ya me seguirás contando la próxima, cuídate.”- la abraza fuerte, es un abrazo comprensivo, esos que se siente el aprecio. Sofía sonríe, recibe su beso y se marcha del salón.


Baja las escaleras, resopla de la impresión y cansancio, de tanto llorar ha quedado agotada. Abre la puerta, sale y la cierra a sus espaldas, va hacia su auto. Está reflexiva, no comprende que ha sido todo lo que acaba de pasar. ¿Por qué le ha contado como se sentía? ¿Puede confiar en ella? Espera que si. Pero al entrar a su auto lo primero que ve es su celular e inmediatamente se acuerda del español, vaya… no ha pensado en él en mas de una hora y media, es bastante ya que ha estado hablando con él todo el día. Espera que le haya hablado en esa hora y media. Lo coge ansiosa y lo desbloquea.

Capítulo 4

Sofía ha llegado a su casa, durante el camino Pietro le ha hablado. No se supone que estaba en una reunión? No importa, le gusta hablar con él, no sabe el por qué, pero le gusta. Han hablado acerca de sus gustos, de lo lindo que es su acento español. Durante la conversación Pietro le ha mandado un mensaje de voz, eso le ha sorprendido a Sofía, pero al escucharlo, se enamoró de su voz, era tan especial, tan profunda, por lo menos eso es lo que ella pensaba. ¡Qué le pasa! No puede creer que este pensando así de un chico al que acaba de conocer, si así se puede decir. Es un chico con el que apenas ha hablado. Hmmm… no le ha respondido por qué vive aquí… ¿Será algún problema? ¿No querrá decírselo? No Sofía, no seas paranoica, se debe haber olvidado de responderte eso.

Lo que ella no sabe es que él tiene un secreto que todavía no es momento de revelar, por eso no le ha respondido a la pregunta.

Cuando ha entrado a la casa, no ha saludado a nadie, a estado conectada a su celular todo el tiempo, no quiere dejar de hablar con él. En un momento le ha dicho que iba al baño, que ya volvía. En ese momento ella a aprovechado para saludar a toda su familia que estaba en la sala, estaban viendo la inauguración del mundial, no le impresiona, así que empieza a tomarse “selfies” mientras espera a que su nuevo amigo regrese del baño.

Ha regresado, le pide que le mande una foto. Sofía duda, pero lo hace. No le manda una foto de ese mismo día, piensa que está horrible. Lo que no se da cuenta es que está tan contenta que irradia belleza. Decide mandarle una foto del día anterior. Toca la imagen de la camarita, selecciona la foto y “enviar”.

Pietro la recibe y tarda unos minutos en responder. Sofía nerviosa espera que no se de cuenta que es de otro día, “pero como se va a dar cuenta”, piensa, así que se relaja.

-“Esta foto es de hoy?” – pregunta Pietro. <<Mierda… como se dio cuenta….>> no le queda otra que mentir.

-“Si… por qué lo dices?”
-“Por nada… estás muy guapa hoy, ya he salido de mi reunión, tengo libre toda la tarde, que felicidad!”- dice Pietro, para ver que le responde Sofía.
       
Sofía no sabe que responder, ella no le ha preguntado que hará en la tarde… él solo ha decidido decírselo. ¿Querrá verla? No hay forma alguna, aunque se muera de ganas, no lo verá el primer día que le ha hablado, tiene que hacerse de rogar, por lo menos un poco.

-“Guau! Que bien! Yo tengo que estudiar… mañana tengo examen..:(.“-dice

-“Vas a estudiar todo el día?”

-“No, pero en un ratito tengo que salir hacia una cita…”- no sabe si decirle lo del psicólogo.

-“Una cita con tu novio?”

-“NOOOOO… yo no tengo novio”- ¿Por qué? le ha dicho eso con tanta efusividad? Que raro.- “Crees que si tuviera novio tendría Tinder???”

-“No, no creo, pero mejor asegurarse no?, ¿Dónde es tú cita?”

-“Jajaja en Miraflores, curioso, ya salgo en 20 minutos…”

-“Sal ahorita y ven a verme, estoy de camino :D”- Pietro otra vez ha lanzado una indirecta, mejor dicho una directa.

Sofía se pone nerviosa, no quiere decirle que no, pero ¿debe decirle que sí? NO. Es muy temprano para hacer eso, no sabe ni que hace en Perú y va a salir con él de buenas a primeras, y encima quiere que ella vaya, no – hay - forma.

-“Qué estás hablando loco, como voy a ir a verte!...”– responde, no quiere parecer muy nerviosa.

-“Jajaja por qué no?”- Sofía se queda atónita…ahora…que le responde….

-“Pues porque no…. No te conozco”

-“Y… En algún momento nos tenemos que conocer, no?”- Vaya… Que insistente este chico.

-“No, Pietro, no puedo jajaja, más adelante ya será.”- está muy nerviosa, no quiere que él se moleste, pero no va a arriesgarse- “Es más… ya no puedo hablar por ahora, voy a manejar hacia mi cita, hablamos luego?”- dice. 

-“Si claro, hablamos luego, un beso.”

-“Otro.”

Ya está, no entiende que le pasa, ¿por qué siente tantas ganas de ir a verlo?, ¡no sabe quién es! “Estas loca” dice en voz alta, mientras se sube al auto. Pero qué le está pasando, nunca ha tenido nunca tanto tema de conversación con un chico, le sorprenden sus ganas de hablar con él, al parecer a él también le gusta hablar con ella, no cree que sea cosa de ella o eso espera…

Mientras maneja a su cita, no se le quita la sonrisa de la cara, no sabe lo que le pasa. No puede dejar de pensar en él, tiene que concentrarse en manejar. “Vamos Sofía, atenta”, se dice a si misma. Se saca al chico de la cabeza hasta que llega. 

Al fin, ha llegado, sana y salva, uff…. Casi ha chocado como 5 veces… que horror, no debe pensar en otras cosas que no sean manejar cuando lo está haciendo. Cuando ha encontrado un sitio para estacionar apaga el auto. Coge su casaca, una chalina y su cartera, ahora hace un frío de muerte, “este clima es el peor…”, susurra. Toca el timbre de un edificio de los que aparentan ser de lujo, no es muy moderno pero parece ser muy costoso. Nunca ha ido antes. Que nervios… Ahora toca hablar con la amiga de su abuela y que le aconseje… espera que no la juzgue, tiene miedo de lo que piense de ella. Pero, ¿por qué le importa? Ni la conoce…. Pero a ella siempre le ha importado lo que piensen los demás… no le gusta que piensen mal de ella. 

Mientras espera, saca su celular de la cartera, le ha demorado unos minutos, ya que todo ahí dentro es un desastre. Papeles, cables, lapiceros, libros, de todo… hasta que a lo ha encontrado. Lo coge y mira sus notificaciones, tiene un mensaje de “PB”, vaya si que no se lo esperaba, “Suerte en tu cita”. No hace más que sonreír, pero que chico más tierno, pero todo esto es muy rápido.  Así que le da las gracias y nada más. Cierra la aplicación, pero la conversación sigue ahí…

Mientras ha hecho eso, le han abierto la puerta y se ha sentado en la sala, está esperando a que la llamen. Se mira en el reflejo de la luna de el frente. Tiene una cola alta, de la cual cae su largo cabello, no tanto como le gustaría, pero se conforma; castaño claro con rayitos de iluminación que se hizo el año pasado, pero han dejado rastro. No cree que sea una chica guapa como dice su nuevo amigo, ese es uno de los motivos por los que está donde está en ese momento, su falta de aprecio. Debe quererse más, por eso también a aceptado ir al psicólogo, quiere aprender a quererse.


La psicóloga la ha llamado, es una señora de aproximadamente unos sesenta-setenta años… ufff…, lo que le toca ahora, los prejuicios de los viejos…. No es alta, mas bien es bajita, con lentes y pelo rojo, no le queda mal, pero Sofía se lo teñiría de negro para que se vea más joven. Se llama Carolina, se ve amable, así que cree que puede confiar en ella, por lo menos un poco. La saluda con amabilidad y entran al salón donde será la cita. El salón donde dirá lo que siente, lo que le pone mal, lo que le hace feliz, lo que no le gusta. Un lugar donde se liberara durante una hora por las siguientes semana. No se da cuenta que ese día han pasado cosas nuevas que cambiaran su vida…

miércoles, 4 de marzo de 2015

Capítulo 3

Han pasado ya sesenta minutos desde que Sofía y Sebastián están hablando. Ella esta impresionada con la forma en como se está entreteniendo con él, el tiempo se le ha pasado volando, cree que tiene que reconsiderar la imagen que tiene de él, sabe que nunca va a encontrar a alguien exactamente como lo que busca. Eso solo existe en los libros, cuentos, películas, que tanto le gustan. Es una joven soñadora, cree en los cuentos de hadas y finales felices, pero una parte de ella cree que ella nunca lo tendrá.
 Ya es medio día, ven a los jóvenes alegres salir de la pre, al fin se han acabado las clases, llegó el fin de semana, vaya cada ves falta menos para que se acabe esto y sean todos unos universitarios. La idea les emociona.
 El día es oscuro, todo esta nublado, no es un día que anime, pero Sofía esta contenta, sabe que le ira bien mañana, se ha entretenido horrores con Sebastián y lo mejor de todo, es el primer día del mundial, la esperan en casa para ver el primer partido, Brasil vs. Croacia, ella le apuesta a Brasil, es el equipo en el que conoce mas jugadores. La verdad no le entusiasma mucho el futbol, pero es la primera ves que es consiente de lo importante que es para el mundo así que algo de importancia le da.
 Ha regresado a la realidad, Sebastián se ha tenido que ir, porque se iba con unos amigos a estudiar para el examen de mañana. Luego de ten animada charla a revisado su celular, el que no había visto en el tiempo que ha estado hablando. Sabe que no va a tener muchas notificaciones, por lo menos no tantas como le gustaría, no es precisamente la chica popular que habla con todos. Al revisar el aparto nota que no hay ningún mensaje con tanta importancia, tiene un mensaje de su papa diciéndole que tenga cuidado en el regreso, una notificación de Facebook acerca de una foto que a "likeando" y por ultimo, tiene 3 mensaje de alguien llamado PB en la aplicación que tanto le entretiene, Tinder.
 Lo primero que hace es abrir esta y fijarse quien es, no recuerda haberle dado “me gusta” a ese chico, que raro. Mira sus fotos. No esta mal, no es el prototipo que le gusta pero no le importa, al fin y al cabo él ya le hablo y le parece tierno lo que le ha dicho. Abre la conversación para ver los tres mensajes que le ha mandado el chico desconocido.
-“Hola, guapa”.- “Guapa”? que raro… nadie dice eso en  Lima.
-“Que tal?
-“Como te llamas?”
Los mensajes que le ha mandado el chico la animan, le parece interesante. Le responde y le pregunta lo mismo.
Lo primero que quiere saber es el nombre, ya que solo aparece como PB, eso le parece muy raro.
Tras leer sus mensajes, no espera una respuesta inmediata, por lo que bloquea el iPhone 5c y lo deja de lado. Esta manejando hacia su casa. Hay trafico, pero ella sube el volumen y empieza a cantar. Le encanta cantar, la pone feliz, es lo que mas le gusta hacer, pero le da vergüenza que la escuchen así que siempre aprovecha sus momentos sola. Solo han pasado dos minutos desde que le escribió a aquel chico que le empieza a caer bien. Suena el celular por la radio del auto, ya que esta conectado por bluetooth. Se asusta un poco, pero rápidamente nota que es su celular. Esta en un semáforo con la luz roja, así que lo coje y lo ve. Es un mensaje del desconocido, que rápido le ha respondido, lo abre. “Yo estoy muy bien, me llamo Pietro, por eso son mis iniciales. Olle guapa, pásame tu celular, prefiero hablar por whatsapp, esta aplicación es malísima” dice el mensaje. Guau se llama Pietro, que raro nombre, lo había escuchado antes, sin embargo, nunca había hablado con alguien que se llame así. Sigue leyendo el mensaje. Nuevamente le ha dicho “guapa”, pero que raro es este chico, le gusta que la llame así, pero aun así le parece raro. ¡Le ha pedido su numero de teléfono! Pero que rápido actúa este chico, tiene claro que la aplicación no es la mejor y por eso ya le ha dado el numero a otros, pero siempre habían hablado como mínimo uno o  dos días por Tinder antes de pasar a “whatsapp”. Si al  final le iba a dar su numero, por que o dárselo de una ves? Igual el chico le interesaba, quería saber de donde era y por que le decía guapa. Rápidamente escribe un mensaje respondiéndole, el semáforo ha cambiado. Deja el teléfono a un lado y se concentra en manejar. Ha sonado cuatro veces desde que lo ha dejado, escucha los sonidos y reconoce la diferencia, dos vienen de Tinder y dos vienen de whatsapp. Que rápido ha respondido! Bueno Sofía, haste la interesante, no le contestes hasta que llegues a la casa.
 Uff…otro semáforo, es algo que no le gusta de manejar, duran una eternidad, pierde su tiempo. Coge su celular, lo mira y decide contestarle a Pietro. Solo han pasado cinco minutos, lee lo que le ha dicho.
“buenas….”. – dice el mensaje –  “soy yo”
  “Jaja creo debemos hacernos la interesante” piensa Sofía. Al parecer le importa al desconocido, le da curiosidad hablar con él. Así que le contesta: “eres?”.  Si, eso es lo que debe responder, así sabrá que no estaba esperando que le hable. Cambia el semáforo. Avanza.
 Está contenta, no sabe porque, el día esta resultando mejor de lo que esperaba. Suena el móvil nuevamente, esta vez el tiempo de espera fue más largo, solo son unos cuantos minutos. Coge el móvil y lo revisa. No le importa hacerlo esperar, por ahora el parece mas interesado que ella.
 “Pietro!”.- dice – “El coco, jajajajjaja”. Ahora están los dos conectados al mismo tiempo así que Sofía responde inmediatamente.
“Porque el coco?- responde. No quiere parecer interesada.
“Esperas a alguno más?”-. pregunta intrigado Pietro.
“nooooo…. Solo quería saber como te guardo”- no quiere parecer antipática.
-“Pietro Benavides”.- dice, confirmando su nombre.
 Sofía se sorprende, no le ha pedido su nombre completo, seguro la guardara como “Sofía Tinder” no seria una novedad. Entonces piensa que ella tal vez no le interese tanto como pensaba, en fin solo es un chico de Tinder. Pero… por que le interesaba tanto?. Ella guarda el número, hay algo raro, no es un numero normal…
 -“ eres de Perú?, por que tu numero es raro…..”- pregunta extrañada.
 Se muere de curiosidad de saber de donde es, eso resuelve a las dudas del adjetivo tan lindo  que le había dicho antes. Guapa. Le encanta
 -“porque es mi numero español…”-. Responde Pietro.
-“Guauu… eres español???”- dice con cierto entusiasmo.
-“Si, pero vivo aquí ehhh….”- responde.
- “ahhh que increíble!.  Y eso por que , si se puede saber claro.”- dice intrigada.
-“ te parece si te respondo mas tarde?, es que estoy en una reunión de trabajo”
-“claro no te preocupes, no quiero que te distraigas por mi, ya hablamos luego :D”- responde algo apenada.
- “es un gusto distraerse por ti ;).- Sofía se emociona al leer eso. Pero que le pasa! Es un desconocido, por que le alegra tanto!?
-“gracias”- responde algo avergonzada.
-“las que tu tienes”- responde, y se desconecta.


martes, 3 de marzo de 2015

Capitulo 2

 Un viernes como los otros, las mismas clases, las mismas personas, la misma música, todo es igual, le aburre, pero le divierte. Sofía ya tiene todos los cursos bajo control, unos mejor que otros pero, todo bajo control. Mañana tiene la segunda practica integrada, sabe que le ira bien, esta segura, si se saca buena nota se iría por uno en matemática y 2 en letras. Ya lo tiene todo controlado.
Esta tan confiada que ha empezado a faltar a algunas clases, se aburre, ya llevó estas clases en verano, siente que ya lo sabe casi todo. Ahora solo se quiere divertir. 
Ha faltado a economía porque odia a ese profesor, no le cae para nada, siente que es un malcriado, que no tienen un mínimo respeto por sus alumnos y le frustra tener que aparentar respeto ante él. A preferido faltar con algunos mas de su clase, el guapo de la clase, Santiago; su amiga, Adana; el chico que le gustaba, Sebastián y su amigo Rodrigo. Esta contenta de hacer una “travesura”, antes de la pre nunca había hecho algo parecido, se siente viva, sabe que no esta bien, pero siempre había tratado de hacer las cosas bien, por primera vez quería hacer algo mal a propósito.
 Han hecho de las suyas para que el profesor no los vea saliendo de las clase. Decidieron dejar las cosas en la clase porque en la siguiente hora si entraran, solo faltaran a esta, o eso es lo que creen.
Sofía cree que se divierte, y tal ves lo este haciendo, pero no esta notando que poco a poco esta cambiando, se esta dejando influenciar, esta dejando de ser la chica buena que siempre fue, la chica que si cometía errores, muchos errores, pero ninguno con mal intención.
 Están en la cafetería, donde están los que “llegan tarde” es una de las ultimas semanas de la pre, cosa que no solo ellos han notado, sino los demás chicos de la pre también, lo que cambia la perspectiva de las clases, ya se sabe quienes están dentro y quienes no, los chicos se relajan, se esfuerzan para pasar y más. El grupo de la cafetería esta lleno de chicos que ya no tienen esperanzas de pasar, de los que ya están seguros de que pasaran los curso y uno que otro que esta confiados pero no deberían, la cosa es que están huyendo de clases. Al haber tantas ausencias en las aulas de clase los profesores han informado a dirección, algo que los chicos irresponsables no habían tomado en cuenta, entonces el director ha ido a la cafetería a reprender a los chicos. Al pasar esto, los adolecentes casi adultos no le dan importancia. El director ha ido a decirles que se vayan del instituto por el día, que si no querían entrar a clases se podían ir a sus respectivos hogares. Alumnos melestos, preocupados, divertidos y más salen de la cafetería hacia sus aulas a recoger sus cosas e irse.
 Sofía ha decidido ir por sus cosas y marcharse sin protestar, pero sus amigos no querían hacer caso por el temor del que dirán en sus casa, por lo que Sofía decido unirse a la causa y no hacer caso.
 Han decidido irse a los autos. <<Por suerte he venido en carro…>> piensa Sofía mientras se dirige a él con Sebastián, el chico que tanto le gusto en algún momento, y con Rodrigo, un amigo más. Esta “travesura” le preocupa cada ves más, pero trata de no aparentarlo por el que dirán de sus amigos, no quiere que noten que tiene miedo de que le bajen puntos o le retengan la práctica de mañana.
 Al montarse en el auto deciden hacerse los dormidos, pero la seguridad del campus lo ha notado y han informado a dirección. Para no hacer más problema Sofía ha decidido marcharse sin chistar, ha convencido a Sebastián y Rodrigo. Salieron del campus en el auto, aun es temprano para que se vayan a sus casa por lo que han decidido quedarse esperando a la salida en el coche. Sofía está arrepentida de no haber ido a clases, pero parte de ella está contenta de sentir esa adrenalina que casi nunca había sentido. Rodrigo ha intentado entrar al campus para ir a las clases de nuevo y lo ha logrado. Logro entrar. Pero Sebastián y Sofía no lo lograron. Sofía se siente incomoda de quedarse en el auto con ese chico, solos, sabiendo lo que ambos han sentido el uno por el otro, sabiendo que tienen una historia que nunca habían hablado en persona, y espera no hacerlo en ese momento.
Sebastián es un chico normal, no es guapo pero tampoco es feo, no es la clase de chicos que le atraen a Sofía, pero ella esta cansada de esperar que “su tipo de chicos” le hagan caso, ella no es Megan Fox como para ser exquisita con el físico de los chicos que le gustan. Lo ha conocido un poco mejor que los demás y le ha parecido un chico distinto, que no muestra ser quien es frente a los demás, pero eso no le importa, quien no hace eso para caer mejor. Se siente un poco identificada con él, pero hay algo que no le convence, es un chico muy distraído, que no se esfuerza mucho por lo que quiere, que no le importa mucho su futuro y para ella eso es importante, no se da cuenta, pero inconscientemente ella busca alguien responsable. Definitivamente el chico le ha gustado en algún momento, le ha interesado más que como un amigo, pero se ha dado cuenta que no es lo que ella quiere.
 Han tenido una historia rara. Se han conocido en la pre hace aproximadamente un mes o dos tal ves, no esta segura. El día de la primera práctica integrada los chicos quisieron celebrar que había acabado el primer examen y se juntaron en la casa de Sofía. Sebastián se dio cuenta que Sofía era una chica interesante, especial, que no se parecía a las demás. Había decidido hablarle por “Facebook” usando como escusa preguntarle por una tarea. Ella noto que solo quería hablar con ella, le encanto, no es el tipo de chicas que hablan todos los días con amigos de distinto sexo, solo ha tenido un amigo así y bueno su relación había acabado hace poco, porque cometió el error de besarse con él. Cometió el error de confundir sus sentimientos hacia él. Juan Pedro, así se llama, pero ya no hablaban la amistad se había deteriorado después de esos apasionados besos que se dieron en febrero. Guau que rápido pasa el tiempo, no puede creer que ya hayan pasado meses lo recuerda como si fuera ayer. Sofía esta feliz de que Sebastián le haya hablado, siente que de alguna forma u otra, él tomara el sitio de Juan Pedro, por lo menos por un tiempo. La relación con el chico de la pre se fue fortaleciendo, parte de ella quería que lleguen a más que ser amigos. Han hablado tanto que se ha confundido y ha pensado que Sebastián era el que le gustaba, pero la verdad es que lo que le gustaba era la situación que tanto extrañaba. Pero la relación que había entre ellos solo era a través de mensajes por "Facebook" o "Whatsapp", cuando estaban en persona casi no hablaban, a Sofía no le gustaba el chico que era en persona, a ella le gustaba el chico honesto, abierto que era a través de una pantalla.
Al estar en el auto con él no sabia como sentirse, si habían hablado de que ellos no tenían química cuando estaban en persona, pero nunca se habían quedado a solas. Igual Sofía ya tenia claro que aquel chico no le gustaba, que solo quería que fuera su amigo, sin embargo, se ponía nerviosa al estar con él a solas. Han estado escuchando música, no saben cuanto tiempo a pasado, tal ves una hora o tal ves dos. Cada uno estaba por su lado hablaban de ves en cuando, hasta que Sebastián decidió bajarse del carro para ir a comprarse una cerveza. Eran las once de la mañana y el ya estaba tomando, eso no le gusta para nada a Sofía, le disgusta que tome tan temprano, pero es su vida, piensa ella. Ella por su parte, cuando él ha bajado del auto, ha decidido seguir en la aplicación de su celular que tanto le divertía, “Tinder”.
Tinder, esa aplicación que muchos consideran una aplicación para tener encontrones, algo que una chica de su edad no debía tener, ella tampoco quería tener esos encontrones, pero algo le atraía de esa aplicación. La ha descargado por curiosa, una de sus mejores amigas le contaba acerca de las conversaciones que ha tenido con distintos chicos a través de ella y lo bien que la hacían sentir, entonces Sofía también ha querido sentir esas sensaciones. Quería sentirse normal, querida o deseada mejor dicho.
Sofía ha estado pasando las fotos dándole “like” o “dislike” de acuerdo a los chicos que le parecían lindos, Sebastián a regresado, pero ella ha seguido con lo que hacia. De vez en cuando hablaba con uno que otro que le decía lo linda que era y que le gustaría salir con ella, pero Sofía solo seguía la cuerda, sabia que al final nunca se atrevería a seguir con la historia, con ninguno de los chicos. De ves en cuando le daba “like” a unos chicos que no le gustaban, cosa que no hacia a propósito, se le pasaban las fotos. Pasando las fotos y haciendo tiempo, se ha encontrado con un chico que no le parece simpático como ella esperaba, pero algo le interesa de su foto y de su nombre, ya que solo llevaba las letras “PB” raro nombre, al momento de pasar la foto, no esperaba darle “like”, solo quería ver más de sus fotos pero <<Mierda…>> le ha dado me gusta de casualidad, no le da importancia, si hacen “match” lo deshará y listo, no tendrá molestias de su parte. Decide seguir pasando las fotos y tentar a su suerte. Tal ves se encuentre con el amor de su vida, pero no lo cree, es decir, lo duda.
 Minutos después se ha cansado, cada cierto tiempo responde a lo que le hablan los chicos de la aplicación, pero no le da mucha importancia, se da cuenta que no esta sola, y que ha olvidado por completo que estaba con Sebastián, que mal educada ha sido, pero en fin, el tampoco le ha hablado así que no se preocupa demasiado.
Ha decidido entablar una conversación con el para que el tiempo pase mas rápido, al fin y al cabo solo faltas unos minutos para que pueda regresar a su casa. Hablan de cosas sin importancia, de que harán después de el examen de mañana, que harán esa noche, como se llaman sus amigos, historias, entre otras cosas, nada que sorprenda a Sofía. Mientras han estado hablando, Sofía no ha escuchado su celular y no ha notado que el chico raro que vio en la aplicación le estaba hablando, “PB” le había estado hablando. Se ha entretenido más de lo que esperaba con Sebastián y ha dejado su celular de lado, lo que no sabe es que aquel chico que le estaba hablando iba a formar parte importante de sus siguientes semanas…


lunes, 2 de marzo de 2015

Capitulo 1

Un viernes de Junio a las 6 de la mañana. Suena el despertador, Sofía abre los ojos y salta para apagar el aparato que no deja de sonar cada vez mas fuerte, no sabe lo que hace, pero lo hace todas las mañanas así que esta acostumbrada. Lo apaga, se tira sobre la cama y piensa en lo que viene del día.
 Que pereza, levantarse, ducharse, cambiarse e ir a estudiar. Otro día común, otro día de los tantos que han pasado hace unos meses. Otro día en el que tiene que ir a la pre. <<Maldita pre…>> Piensa. Es la segunda ves que la lleva, la primera vez se quedo por poco, sufrió mucho a descubrir que no logro pasarla e ingresar a la Universidad que tanto quería. Sintió que el mundo se venia abajo, que otra vez no cumplía con lo que se proponía, que otra ves decepcionó a sus padres.
 Se levanta de la cama y se dirige hacia el baño. Que fea ha amanecido, pero que importa, solo es la pre, no hay nadie que le interese demasiado en su clase. Hay un chico que le atrae mucho en otro salón pero no lo conoce del todo. En fin, solo es un chico guapo que le atrae. Luego de verse se dirige a su “walking closset”. No agradece tenerlo, lo ha tenido siempre desde pequeña, desde que sus padres decidieron mudarse al piso de arriba y dejarle la habitación. La habitación principal. Solo tenia ocho cuando se la dieron, se sorprendió, recuerda, es la menor de cuatro hermanos, pero no nota que es la mas engreída de la casa.
 Al ver la ropa que tiene nada le convence, tiene infinidad de polos de verano, de invierno, infinidad de pantalones, zapatos, de todo, pero aun así no sabe que ponerse. Es un día sin mucho sol, es Junio, es lo normal, aun así hace un poco de calor, cosa que sorprende, porque últimamente ha estado haciendo mucho calor. Mira los polos de manga larga, nota uno que no se pone hace mucho y decide ponérselo, escoge unos jeans que le combinan, unas bragas, un sujetador y medias. Se pondrá las zapatillas azules que tanto le gustan. Últimamente le encanta el color azul, cree que le sienta bien.
 Tras escoger su ropa se mete a la ducha, rápidamente termina, se da cuenta que se le hace tarde. Tiene algo de ilusión esa mañana, su mejor amiga Oriana no ira hoy, entonces a convencido a su papá para llevarse el auto. Solo tiene diecisiete años, pero sabe manejar perfectamente, no le preocupa lo que le pueda pasar, es muy joven para estar pensando en las consecuencias de las cosas, cree ella.

Termina de vestirse, no hace mucho para verse bien, sabe que no es la mas bonita, pero últimamente se siente cómoda con ella, tiene claro que no esta delgada, como le gustaría, es más, esta un poco rellenita para su edad y tamaño, pero nunca le ha importado. Sin más coge su bolso y va a la habitación de su papá. Espera que no le diga que no se puede llevarse el auto, sabe que podría haber la posibilidad, pero sube y contenta le dice que se lleva el auto, su padre la mira y teniendo en cuenta las últimas circunstancias, acepta, no le gustaría que se ponga triste de nuevo, trata de hacerla feliz todo lo que puede y lo hace dándole lo que le pide.
 Sofía no ha tenido un buen año, hasta ahora no había logrado nada de lo que se enorgullezca mas que graduarse del colegio, cosa que según ella era una obligación. Nunca ha sido de esas chicas que piensen que son las mejores en algo. También ha sufrido la separación de sus padres, cosa que le a afectado bastante, tal ves ese sea el motivo de su desanimo cotidiano. Piensa  que no le importa, si embargo en el fondo sabe que le afecta y mucho.
 Va hacia el auto, no toma desayuno, no es algo que haga constantemente. No lo hace porque quiera bajar de peso, sino mas bien, porque no le da hambre en las mañanas, ya se comerá algo en la pre.
 Al salir del estacionamiento de su casa piensa en lo que hará en el día, le toca ir a la psicóloga. Es la primera cita de muchas que vienen, no se siente cómoda, siempre a querido ir, pero ahora que lo ha conseguido no sabe si se sentirá cómoda al contarle lo que siente a esa señora vieja amiga de su abuela, pero lo hace por su padre. Sabe que está muy preocupado por ella, en el fondo su padre sabe como le ha afectado todo, pero ella no lo nota, falta tan solo unas semanas para que sienta que el mundo se le venga abajo.
 El tráfico de las mañanas es insoportable, a ella no le importa, le encanta manejar, es primeriza por lo que no le incomoda que los autos se le metan o hagan cosas que no deben, como es costumbre en su país, eso le decepciona pero sabe que no puede hacer nada, ella no cambiara el mundo o eso cree ella.
 Esa mañana a quedado con una amiga para recogerla e irse juntas, le encanta que sus amigas vean que tiene carro, se siente grande, responsable, superior a ellas por tener algo que ellas no tienen. A llegado a la casa de su amiga, Fátima. No la conoce hace mucho pero se han hecho buenas amigas, aunque sabe que no será su mejor amiga le gusta pasar tiempo con ella. La espera en la puerta del edificio, esperando a que baje. Fátima baja. Entra al auto y la saluda con gran entusiasmo.
-Gorda!!!! Tienes carro! Que hablas no puedo creerlo.- dice Fátima efusivamente
-Siiii! Me encanta! Jajaja te acuerdas que le decíamos a Danny que me lo daban cuando no era cierto…. Bueno al fin!!- dice Sofía con cierta felicidad.
 - Jajaja siii, bueno amiga esto merece una foto! Pásame tu celular! –dice.
Sofía le da su celular, para ella el objeto más preciado, al fin tiene un iPhone para ella. Con él se toma una cantidad gigantesca de “selfies” como dicen los adolecentes o jóvenes. Fátima pone la cámara y “click” una foto y rápidamente “click” suena nuevamente. Dos fotos que marcan el momento, una de las primeras veces que le dan el carro. Sofía arranca, sabe que tienen que salir ahora o sino no llegara a tiempo a clases. Durante el camino, Fátima no deja de hablar, Sofía le responde con ciertos monosílabos de ves en cuando, no le gusta hablar tanto cuando maneja, ya que es de las primeras veces que maneja sola, sin algún familiar.
 Llegan a la pre, al fin. Ha sido un camino de aproximadamente cuarenta minutos, cosa que se ha pasado como si fueran veinte, porque no han parado de hablar en todo el camino. Al entrar a estacionamiento siente cierto miedo por ser menor de edad e ir manejando y hablar con el seguridad de la puerta. Pero ya lo ha hecho antes entonces cada ves siente menos miedo a hacerlo.
Bajan del auto, “pip pip” suena al ponerle la alarma al auto. Sofía llega feliz a la pre, sabe que no se divertirá tanto como le gustaría, pero por lo menos estará con amigos y amigas que la entretendrán por lo que viene del día. Lo que no sabe es que el día le presentara a una persona que estará presente las siguientes semanas del mes y la hará sentir cosas que jamás sintió.
 Al entrar al salón ya se ha despedido de Fátima antes de subir a su piso. Entra al salón en el cual se siente muy cómoda, ha aprendido a apreciar a las personas con las que le ha tocado compartir el curso, sabe que no son buenos amigos, pero se divierte con ellos. Se sienta en el sitio de siempre, un sitio estratégico, cerca de los que quiere, el chico guapo de la clase se sienta delante, la amiga de este al costado de Sofía, el chico que le gusto a Sofía en algún momento se sienta en diagonal a ella. Le encanta su sitio, se divierte y entretiene ahí. Saluda a todos y espera a que el primer profesor entre a la clase. Empieza el día. Un día que no le entusiasma, pero tampoco aborrece.

Presentación

Gracias a todos los que lean esto, espero les guste y encuentren lo que buscan, quiero que sientan la comodidad que yo sentí cuando empece a leer...
Solo tengo dieciocho años, se que hacer que este libro salga a la luz y se haga conocido va a ser un trabajo duro, pero en este momento es lo que necesito, necesito concentrarme en algo, tener una distracción. Tal ves suene muy infantil o inexperimentado, pero no importa, con este libro no trato de expresar cosas maduras ni reflexiones ni nada por el estilo. Trato de expresar los sentimientos que una chica de mi edad puede llegar a tener. Esos sentimientos que muchos adultos “experimentados” dicen que somos muy jóvenes para sentirlos, que solo es un capricho con querer ser mayor, tal ves sea verdad, pero aunque así sea igual se experimentan los sentimientos inexplicables y contrariados que cualquier adulto puede llegar a tener.
 Tal ves al leer esto pienses, esta chica es una adolecente más que sufrió un desamor o algo por el estilo, pero… y que si es así…, eso no quita las experiencias y cosas que trato de expresar. Este libro recién se comienza, tal ves esta parte de la presentación se deba escribir al final de la historia o algo así , como me lo han comentado, pero por qué no hacer algo distinto? Por qué no ponernos un momento en la situación del lector y escribir sin saber lo que viene, deseando que no sea una perdida de tiempo. Deseando que todo esto sea una historia donde la gente se pueda refugiar, olvidarse un momento de los problemas leyendo las historias de Sofía, la principal del libro. Entreteniéndose con la adolescencia de esta chica que tanto ha madurado en tan solo un año, o menos tal ves.
 Quien sabe como acabe este libro, quien sabe si será exitoso o si terminara como una redacción más de simples revelaciones y expresiones de sentimientos. Creo que eso solo lo sabe el destino.
 Espero que esto te ayude a olvidar tus problemas o distraerte un rato, como muchos libros me han ayudado a mi antes de decidirme empezar con esto. Quiero que esto sea un apoyo para todos, que esto no solo sea una novela juvenil que sale a la luz, quiero que esto tenga mas significado, pero como ya lo dije: eso solo lo decide el destino.  Lo que me recuerda mucho a una frase que tal ves te ayude en algún momento de dudas en tu vida.
"No podemos elegir como vamos a morir o cuando vamos a hacerlo. Solo podemos decidir como vamos a vivir.”
 Esta frase me ayudo en momentos de confusión y supongo que lo seguirá haciendo. Espero conseguir mi propósito de todo esto: lograr ayudarte en la confusión que sientas o momento difícil por el que estés pasando.
Habiendo dicho todo esto, solo puedo decir: espero que les guste lo que viene, porque solo lo hago para ustedes. 
Gracias, Mariana Rengifo Costa