Han pasado cinco minutos y no ha dicho nada, no le salen las palabras, su timidez a salido de nuevo. Se presiona un poco, “para eso has venido? Para no decir nada?” se repite una y otra vez mentalmente. “Ya Sofía, hazlo por tus papá!”. Esa última frase ha hecho que tome fuerzas para hablar, respira y empieza.
-“Bueno… he venido porque mi mama se ha ido de la casa”- dice directamente, sin mirarle la cara a Carolina.
Carolina se ha quedado sorprendida, no puede creer que eso haya sido l primero que ha dicho. Sofía esta un poco avergonzada de haber sido tan directa, pero también esta enfadada, ese tema la enfurece.
-“Ya, veo que te afecta mucho, no?”- dice Carolina tranquila.
-“En absoluto, casi ni lo pienso, solo estoy aquí porque mi papá me mando…”- dice algo molesta.
-“Vaya… entonces hay que quedarnos sentadas acá, mirándonos las caras… si no te incomoda eso, no hay de que hablar, verdad?”- contesta Carolina con cierta ironía.
“¿Pero qué le pasa a esta vieja? ¿No se supone que me tiene que consolar? ¿Qué tiene que decirme, que es normal que me moleste…que ya va a pasar?”. Sofía está indignada, no puede creerlo. Con la cara de sorpresa, siente que todo es muy confuso, debería estar molesta, no sabe que por qué pero no lo está, está triste. Le entran ganas de llorar, eso que le ha dicho la amiga de su abuela le ha afectado más de lo que pensaba. Se da cuenta del por qué esta ahí. Le dirá lo que siente. Mientras ha reflexionado todo han pasado apenas dos minutos, pero ese tiempo ha sido suficiente para ponerse a llorar. Las lagrimas caen por su cara y no paran. Respira y empieza a hablar.
-“No se lo que está pasando, siento que todo se viene abajo.”- dice, apenas puede respirar, todo es muy confuso, porque llora tanto, se supone que no le afecta.
La señora sonríe, una sonrisa de compasión. La entiende, ya ha tenido pacientes así. La mira y le acerca la cajita de Klínex que estaba encima del escritorio. Sofía la acepta y coge uno, se limpia y respira profundamente.
-“No se por qué lloro, se supone que no me afecta. Se supone que esto no debería ser así, yo no debería sentirme así, no tiene nada que ver conmigo…creo.”- ya no puede más, ha dejado de hablar porque necesita respirar, su llanto no la deja hacerlo.
-“Tranquila Sofía, es normal que te sientas así, es normal que te afecte, es normal que sientas que todo se derrumba. La única base que tenias se está separando. Lo que no entiendo es porque crees que es tú culpa?.- dice la señora sentada frente a ella.
-“No, no es normal, todo esto esta mal! Mi mamá se ha ido de mi casa por mi culpa! Nos hemos peleado, ya no me aguantaba más, he sido la peor hija que ha podido tener alguien! He hecho cosas que jamás podrá olvidar!.”- llora.
-“Sofía, tranquila, no puede ser tan grave lo que hayas hecho, y nada de lo que hagas justifica que se vaya, no es tu culpa y eso lo debes entender.”- dice para tranquilizarla un poco.-“Mira Sofía, si es normal que te sientas así, no se que has hecho, pero no creo que sea algo tan grave. Vamos, respira hondo y piensa bien como son las cosas, tranquila no llores más.”- Sofía ya no llora tanto, pero las lagrimas siguen cayendo por su rostro, está más tranquila.
-“Ya, esta bien, tal vez no se haya ido por mi culpa, pero tengo mucho que ver en eso, debería ser yo la que se vaya, no ella.”-Carolina no entiende mucho, pero se alegra de que esté más tranquila
-“A ver, ahora que estas mas tranquila explícame que es lo que ha pasado.”- responde.
Sofía duda si contarle todo, pero sabe que se sentirá mejor si le dice las cosas como han pasado, así que rápidamente piensa en como decirle todo y empieza.
-“Bueno, digo que es mi culpa porque se ha ido al día siguiente de mi pelea con ella, se ha ido a Estados Unidos sin siquiera despedirse de mi! No he sido capaz de bajar a despedirme porque soy una orgullosa! Todo esto debería ser diferente, lo que hice no tenia nada que ver con ella, solo tenia que ver conmigo, no le afecta en nada!”- dice, casi gritando por la desesperación que siente.
-“Me dices que no solo se ha ido de tu casa? Se ha ido del país? Y por que dices que has hecho algo, explícame que no estoy entendiendo muy bien.”
-“Ya… si, yo he hecho algo, pero no tenía nada que ver con ella, yo lo hice porque no afectaba a nadie más que a mi.”- dice nerviosa, no esta segura si contarle lo que hizo, suficiente tiene con que ya sepa que le afecta lo de su mamá. Pero algo le tiene que decir, así que decide contarle una parte de lo que hizo.- “Bueno… se ha enterado, que he estado conociendo chicos por internet y he estado hablando con ellos, pero no entiendo en que le afecta, son cosas mías, ha invadido mi privacidad, se ha metido a mi cuarto cuando he estado con la puerta cerrada y yo estaba haciendo Skype con uno de mis amigos! Le he dicho que era un amigo, pero ella no entendía porque hablaba en otro idioma y me ha preguntado quien era de verdad, y no tuve mas remedio que contarle quien era….”- Sofía esta algo molesta, ha recordado el momento en el que ha estado peleando con su mamá. Carolina va entendiendo, pero no del todo.
-“A ver si entiendo… ella ha descubierto que tu estabas conociendo gente por internet y de otros países y que has estado hablando con ellos? Pero eso no tiene mucho sentido, por qué le molestaría tanto?”- Sofía no quiere contarle toda la verdad, así que opta por evasivas, sabe que le queda poco tiempo con Carolina así que decide poner en marcha su plan.
-“No se…. Mi mamá esta loca, le molestan cosas que no deberían, dice que conocer a gente por internet es peligroso, que algún día me van a raptar, que no debería estar en contacto con gente que no conozco… es rarísima!
-“Bueno, no creo que esté loca, tal vez tenía más problemas y eso ha hecho que se preocupe mucho por ti, entonces ha rebasado su paciencia y se ha peleado contigo, supongo que es eso, pero no te lo aseguro que sea eso, por lo pronto esta muy bien que reconozcas que te ha afectado que se vaya, es un gran paso, pensé que iba a costarme más que lo notaras, pero veo que te afecta mucho y no has aguantado mucho, creo que por hoy esta bien…”- Carolina le ha respondido con paciencia y calma.
Sofía esta sorprendida, otra sorpresa más del día, han pasado más cosas de las que esperaba cuando se levantó. También le ha sorprendido que el tiempo con esa señora se haya pasado tan rápido, pero que bien, no quería soltar más información. Tampoco esperaba llorar tanto, pero se ha sorprendido tanto con la actitud de Carolina… siente que es más joven de lo que es… en fin… bueno de todo eso es que sabe que puede confiar en ella.
-“Ya… bueno… espero que no le cuentes a nadie de mi familia todo lo que te he dicho, gracias por escucharme, hace mucho no sentía que soltaba mis problemas, siempre he sido cerrada y creo que por eso es que he venido también, pero ya será otro día.”- sonríe un poco avergonzada, lo que acaba de decir no se lo dice a mucha gente. Inmediatamente se pasa y se acerca a ella para darle un abrazo y un beso de despedida. Se siente bien, tiene ánimos de seguir yendo a las citas.
-“No diré nada, no te preocupes, esto queda entre tu y yo, ya me seguirás contando la próxima, cuídate.”- la abraza fuerte, es un abrazo comprensivo, esos que se siente el aprecio. Sofía sonríe, recibe su beso y se marcha del salón.
Baja las escaleras, resopla de la impresión y cansancio, de tanto llorar ha quedado agotada. Abre la puerta, sale y la cierra a sus espaldas, va hacia su auto. Está reflexiva, no comprende que ha sido todo lo que acaba de pasar. ¿Por qué le ha contado como se sentía? ¿Puede confiar en ella? Espera que si. Pero al entrar a su auto lo primero que ve es su celular e inmediatamente se acuerda del español, vaya… no ha pensado en él en mas de una hora y media, es bastante ya que ha estado hablando con él todo el día. Espera que le haya hablado en esa hora y media. Lo coge ansiosa y lo desbloquea.
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